SANTA Mª GORETTI

Reflexión:

El día 6 de julio los Pasionistas hacemos memoria de  la muerte de Santa llamada: Maria Goreti.

Esta niña sencilla y humilde defendió con gran valor su pureza e inocencia  por amor a Dios. Ella deseó entregarse      por completo en cuerpo y alma al  que hacia tanto por ella, al Dios a quien había prometido  desde su corta edad. Es por eso y por el amor que sentía desde lo profundo de su alma hacia Cristo, logró conservar su virginidad hasta  el instante de su muerte.

El joven, Alejandro  Sirinelli llevado por las cosas inicuas del mundo, por el sensualismo y las malas ideas que poseía, se conturbó su mente y su corazón que lo llevó a realizar tal acto de crueldad hacia la inocente víctima María Goreti.
Ya en el lecho de muerte María Goreti tiene la voluntad y la osadía de perdonar al joven Sirinelli por la maldad que le había hecho. Esta niña rebosante de   paciencia y amor al prójimo nos enseña el gran amor de perdonar a aquellos que pueden ocasionar daños como Alejandro Sirinelli.

Haciendo comparación con Cristo en la Cruz, que mira al mundo con ojos de  misericordia, y benignidad, perdonándonos a todos para hacernos participar de su reino, parecido a Él, lo hace Goreti:  perdonar  a aquel  que le había causado  tal maldad1.

Alejandro sirinelli al principio rehusa  a la misericordia de Dios, pero  lentamente se va dando cuenta que  Dios  es  Amor, y que el  amor de Dios rebalsa su pobre condición de pecador, es así que  comienza a  tener una vida  llena de confianza en El, reconoce su error al cometer el asesinato con la pobre niña Goreti y empieza a vivir para el Señor.

En este día maravilloso, en que recordamos, el ejemplo de amor a Jesús de María Goretti, deseo  que Dios este  acogido en el  corazón de cada hombre y mujer y sea él la razón del existir sobre todo lo  que se pueda tener en esta vida. Que Dios sea el consuelo en las aflicciones, angustias y tormentos que pueden ser ocasionados  por tantas circunstancias de la vida. Que Dios sea el amigo íntimo en quien  confiemos  plenamente.