MONS. EMILIO LISSÓN

LOS DOCE PRIMEROS PASIONISTAS

DE BILBAO A PERÚ

LLEGADA A TARAPOTO

HACIA UNA ORGANIZACIÓN

EVANGELIZACIÓN ENCARNADA

TRES SOPORTES MISIONEROS

RESPETO POR LA CULTURA

LOS QUE CAMINAN CON NOSOTROS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
LOS DOCE PRIMEROS PASIONISTAS

Tras más de un año de espera y trámites para obtener del Gobierno peruano el pase libre para los misioneros, el obispo de Chachapoyas se dirigió a los superiores de Bilbao para comunicarles que todo estaba arreglado y dispuesto para el viaje. Previamente, se había puesto también en contacto con sus feligreses, a través de una breve comunicación en la que les pedía limosnas para facilitar la llegada de los pasionistas y ayudar a la formación de un centro misional en el departamento del Amazonas. Según les manifestaba, la “obra de la regeneración del pueblo peruano en Nuestro Señor Jesucristo está sólo comenzada, a pesar de que, anteriormente, los demás misioneros habían regado aquella tierra con sus sudores, sus lágrimas y su sangre”.

Efectuada la reunión de la curia provincial el 9 de noviembre de 1912, se dieron a conocer inmediatamente los nombres de los designados para la misión del Perú. No eran cuatro, ni diez, como inicialmente se había señalado, sino doce; el hecho de haber elevado a doce el número de los elegidos se debía a las exigencias y circunstancias especiales de aquella misión y también porque los carmelitas, que se habían comprometido a enviar personal, no habían podido cumplir después su palabra.

El grupo estaba formado por seis padres y seis hermanos, a partes iguales, como una demostración de la importancia que se concedía a la actuación de ambas clases: Los sacerdotes estaban llamados a anunciar la palabra de Dios y administrar los sacramentos, mientras que los hermanos desarrollarán el área del trabajo, iniciando a los nativos en el campo de la construcción y la tecnología apropiada a la región.
Si bien toda la expedición se componía de miembros relativamente jóvenes, esta juventud era más clara en el caso de los hermanos, cuya edad media andaba en torno a los veinticinco años.

Vamos a dar, a continuación, unos breves datos biográficos de todos ellos, sin perjuicio de volver más tarde sobre los mismos, en el momento más oportuno.

1. P. Atanasio Jáuregui, superior de la expedición y futuro obispo de Yurimaguas, era natural de Larrabezúa (Vizcaya) y tenía treinta y seis años de edad. Se había formado en el colegio apostólico de Peñafiel, profesando el 19 de junio de 1893. Los estudios superiores los realizó en Angosto y Mondoñedo, casa ésta donde se ordenó sacerdote en 1901. A partir de esta fecha se dedicó a la formación de los jóvenes pasionistas, primero en Peñafiel y más tarde en Deusto, ocupando en este último centro el cargo de director y profesor.
En aquellos tiempos de penuria de todo, con escasos medios pedagógicos y formativos, no pudo frecuentar las aulas universitarias para completar la capacitación recibida en la carrera sacerdotal; pero, a pesar de ello, los biógrafos le describen como un autodidacta inteligente y de admirable cultura, que llamará la atención más adelante por la profundidad de su pensamiento, la ponderación y equilibrio de sus criterios y la reconocida agilidad de su pluma.

 

 

2. P. Arsenio Sáinz: Se encontraba en Chile en el momento de ser designado para formar parte de la expedición peruana. Estaba considerado como un religioso de un natural bueno y complaciente.
Había nacido en Antigüedad (Palencia) en 1872. Vistió el hábito pasionista en Deusto en 1888, profesando el 21 de noviembre del año siguiente. Prosigió los estudios superiores en las casas de Mondoñedo y Deusto. Tras la ordenación sacerdotal (1896), se dedicó, principalmente, a las tareas docentes y formativas en Angosto, Peñaranda y Gabiria. De 1904 a 1911 había sido, sucesivamente, vicario y superior de Peñaranda.

 

 

3. P. Hipólito Beláustegui, natural de Lemona (Vizcaya) tenía 31 años de edad. Se caracterizaba por su recia envergadura, el aspecto saludable y vigoroso y el temperamento alegre.
Tras la profesión religiosa (1898), había seguido los estudios en Angosto, Corella y
Deusto, ordenándose sacerdote en 1906. Se había iniciado en el apostolado en los conventos de Santander y Mieres.

 

 

4. P. Eleuterio Fernández, nacido en Guardo (Palencia) y de cuarenta y cinco años de edad, era el más veterano de todos los miembros del grupo. Se distinguía por su carácter algo fuerte y la energía con que defendía sus ideas.
Realizada la profesión religiosa (1889), prosiguió los estudios en Mondoñedo, donde se ordenó sacerdote en 1892. Los ministerios apostólicos fueron su principal ocupación y en su desempeño recorrió los siguientes lugares y conventos: Peñafiel (1897), Corella (1903), Peñaranda (1904), Santander (1907), Angosto (1908), Arróniz (1910), Deusto (1911).

 

 

5. P. Andrés Asenjo era un joven sacerdote de apenas veinticinco años, que se había ordenado un año antes. Durante su carrera sacerdotal le tuvo como maestro en ciencias eclesiásticas y civiles al ya citado P. Atanasio Jáuregui.
Había nacido en Castromocho (Palencia), ingresando a los trece años de edad en el colegio de Peñafiel. Tras la profesión religiosa (1904), completó los estudios en
Angosto, Peñafiel y Deusto.

 

 

6. P. Tomás Pestana, natural de Galdo (Lugo) y de treinta y seis años de edad, se había formado en el alumnato de Peñafiel, vistiendo el hábito pasionista en 1892. Realizados los estudios superiores en Angosto y Mondoñedo, se ordenó sacerdote en esta última casa en 1901. Religioso humilde y laborioso, antes de embarcarse para el Perú vivió, sucesivamente, en los conventos de Deusto (1901), Peñaranda (1902), Deusto (1904), Angosto (1905), Corella (1907), Deusto (1908), Peñaranda (1909), Santander (1910), Deusto (1911).

 

 

7. Hno. Bernabé Gutidi, namral de Utibarri-Mondragón (Guipúzcoa), donde nació en 1891, se había trasladado a Chile en 1910, un año después de su profesión religiosa.
Allí recibió la noticia de su designación para dirigirse al Perú.

 

 

8. Hno. Felicísimo Menica era natural de Larrabezúa (Vizcaya) y tenía treinta y ocho años de edad. Después de su profesión religiosa (1892), prestó servicios de hermano coadjutor en los conventos de Deusto (1892), Peñaranda (1893), Deusto (1901), Mondoñedo (1903), Deusto (1906), Peñafiel (1906).

 

 

9. Hno. Marcelino Salinas profesó en 1901, prestando después sus servicios en Deusto y Santander. Había nacido en Mendibil (Navarra) y tenía veintinueve años de
edaden 1913.

 

 

10. Hno. Jeremías Ugarte. Nacido en Oñate (Guipúzcoa en 1893. profesó en calidad de clérigo (1909), pero decidió, posteriormente, pasar a hermano coadjutor. Residía en Deusto en el momento de su partida.

 

 
11. Hno. Domingo Menica. Nacido en Larrabezúa (Vizcaya).
 

 

12. Hno. Silverio Barrena. Nacido en Morga (Vizcaya). Junto con el Hno. Domingo Menica  eran los dos más jóvenes del grupo, ambos con veintidós años de edad. y. Tras su profesión religiosa (1907) trabajaron en los conventos de Angosto y Deusto; Silverio había prestado también sus servicios en Peñafiel, Mellid y Mondoñedo.

 

 

 

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